Se trabaja tanto en vía extrajudicial (negociación y acuerdos) como en vía judicial, priorizando siempre soluciones que reduzcan tiempos, costes y conflictos personales.
• Estudio inicial del caso y viabilidad jurídica.
• Información clara de costes y posibles escenarios.
• Búsqueda prioritaria de acuerdos, sin renunciar a una defensa firme en juicio cuando sea necesario.